Primer proyecto editorial
L’infermiera del respiro
Una historia de cuidado, presencia y escucha.
Alessandra Baruzzi · Emilia Sciandivasci

La historia
Hay un gesto que atraviesa cada día, silencioso, casi invisible. El gesto de quien se queda al lado. De quien escucha sin prisas. De quien respira junto a otra persona cuando las palabras ya no son necesarias.
“La enfermera del aliento” es la historia de este gesto. Narrada por quien lo realiza y por quien lo recibe. Escrita por quien ha elegido no dar la espalda.
No es un libro sobre la enfermedad. Es un libro sobre la presencia. Sobre el valor humano que se esconde en los gestos cotidianos de cuidado. Sobre la transformación que ocurre cuando alguien decide estar ahí, simplemente, hasta el final.
«Porque el cuidado no es solo terapia.
Es presencia. Es vida.
Y todo empieza con un respiro».
De la contraportada

La presencia
El valor de estar ahí, simplemente. Más allá de la técnica, más allá del rol.

La escucha
Historias que nacen cuando alguien se detiene a escuchar de verdad.
La transformación
Lo que cambia en quien cuida y en quien es cuidado. Un límite que se disuelve.

Las autoras
Dos voces,
una historia
Emilia y Alessandra han escuchado, recogido y escrito esta historia a cuatro manos. Con paciencia, con respeto, manteniéndose fieles a la voz de quien la ha vivido.
Emilia Sciandivasci
directora de enfermería
Alessandra Baruzzi
enfermera del respiro
Experiencia de audio
Más allá de la página
Este libro viene acompañado de una experiencia de audio. No es un simple audiolibro. Una voz que lee, pausas que respiran, una forma diferente de entrar en la historia.
En el interior del libro encontrarás un código QR que te llevará directamente a los contenidos de audio.

Dentro de la historia
¿Y si el cuidado no fuera solo técnica?
¿Y la distancia ya no fuera un obstáculo?
Dos enfermeras, colegas y amigas, abren su «maleta de los respiros» y encuentran historias frágiles y extraordinarias.
Un viaje humano antes que sanitario, donde la telemedicina acerca también lo que está lejos.
Porque es el respiro lo que nos une.
Y entonces, respiremos juntos.
Las historias no terminan cuando se leen.
Continúan en quien las acoge.
